Inicio

Lunes 23 Octubre 2017

Formulario de búsqueda

Energía y eficiencia energética

En nuestros comportamientos cotidianos debemos ser ahorrativos y eficientes con el uso de la energía. La mejor energía, la que menos contamina, la que frena el cambio climático, es la que no se consume.

Ver Objetivos y contenidos del módulo

Los centros trabajan: 
  • Formando Comités Ambientales, invitando a la Comunidad educativa a formar parte de ellos.
  • Favoreciendo la participación.
  • Dando protagonismo a los alumnos y alumnas.
  • Creando El Rincón del proyecto.
  • Organizando Campañas de información y sensibilización.
  • Realizando un Diagnóstico sobre la energía en el centro educativo.
  • Poniendo en marcha iniciativas y propuestas de mejora a los problemas detectados.
  • Reflexionando sobre las consecuencias de un uso irresponsable de los recursos y la energía.
  • Utilizando la energía de forma más sostenible.
  • Apostando por un modelo energético basado en las energías renovables.
  • Compartiendo lo aprendido y aprendiendo con otros.
  • Entendiendo el importante papel que nuestro comportamiento juega en el cambio climático.
  • Enseñando otras alternativas y hábitos más responsables.
  • Realizando exposiciones, maquetas, paneles y presentaciones sobre energías renovables, cambio climático, uso eficiente de la energía, movilidad…
  • Organizando mercadillos y trueques con productos reutilizados.
  • Realizando concursos de dibujos, slogan, mascotas, cuentos…
  • Llevando a cabo iniciativas propias de sensibilización.
  • Reutilizando y reciclando residuos.
  • Organizando charlas y debates sobre temas ambientales y de energía.
  • Participando en Acciones de RED con otros centros educativos del Programa.
Ambientalizamos así: 
  • Ahorrando energía en el hogar, en el trabajo, en la escuela, en el transporte, en las compras,…..:
  • Manteniendo la temperatura entre 19º y 21º C en invierno, es suficiente para sentir confort. Por cada grado que aumentamos la temperatura, se incrementa el consumo de energía en, aproximadamente, un 7%.
  • Pequeñas mejoras en el aislamiento pueden conllevar ahorros energéticos y económicos, de hasta un 30% de calefacción. Los sistemas de doble cristal o doble ventana reducen prácticamente a la mitad la pérdida de calor.
  • Situando el termostato a una temperatura igual o superior a 25º C, es la adecuada para sentir confort en verano. El uso abusivo del aire acondicionado se podría evitar o reducir con técnicas naturales de refrigeración, más eficientes energéticamente, más respetuosas con el medio ambiente y menos costosas.
  • Instalando toldos y cerrando persianas y cortinas en los acristalamientos donde da el sol podemos conseguir ahorros de energía superiores al 30%, evitando, en verano, la entrada de aire caliente al interior.
  • Apagando las luces y los aparatos eléctricos y electrónicos cuando no se estén utilizando. No desconectar un aparato, dejándolo en modo standby, supone del 5 al 13% del consumo de electricidad en los hogares.
  • Desconectando los cargadores de teléfonos móviles, MP3 y cámaras digitales, siguen consumiendo electricidad incluso cuando no se utilizan.
  • Aprovechando la luz natural siempre que sea posible, es un recurso gratuito y renovable.
  • Sustituyendo las bombillas convencionales por lámparas de bajo consumo (contienen mercurio y se deben depositar en puntos limpios). Para un mismo nivel de iluminación, ahorran hasta un 80% de energía y duran 8 veces más.
  • Utilizando el transporte público, la bicicleta o caminar, para desplazarnos por la ciudad. El transporte público, por viajero, ocupa 50 veces menos espacio y emite un 70% menos de CO2 que el vehículo privado.
  • Eligiendo con responsabilidad los electrodomésticos nuevos antes de comprarlos. La elección de un aparato con etiquetado energético clase A nos garantiza la máxima eficiencia energética y puede ahorrarnos más de 600 euros en consumo eléctrico a lo largo de su vida útil.
  • Descartando los electrodomésticos a pilas, máquinas de afeitar, cepillos de dientes,…. consumen más energía que los conectados a la red.
  • Ahorrando en la colada, lavando en frío y sin prelavado con la lavadora llena. Un lavado normal será más que suficiente y reducirás el consumo energético hasta un 80%.
  • Comprando productos locales y de temporada. Con ello se reduce el tráfico de mercancías y la necesidad de calentar o refrigerar invernaderos. No tiene sentido consumir miel chilena, cerveza mejicana o galletas danesas.